¿Ya has comprado el modelo de colchón más apropiado para tu dormitorio? El siguiente paso es hacerte con un base para tu soporte de descanso. Te damos algunos consejos a tener en cuenta.

Los beneficios que un colchón nuevo pueden proporcionar a nuestra salud y bienestar no serían los mismos si no contase con una base adecuada sobre la que lo vamos a colocar. Un grado de firmeza suficiente para garantizar el descanso, asegurar la transpiración del colchón, no obstaculizar la flexibilidad del mismo y que no genere ruidos molestos cada vez que nos movemos son algunas de las características más destacadas que una base para colchón apropiada debería tener.
Modelos de bases para colchón
Estas bases se podrían separar en dos grandes modalidades, que hemos de tener en cuenta a la hora de comprar colchones online. Por un lado, tendríamos lo que se conoce como somieres, caracterizados por la anchura de láminas y por el hecho de que estas últimas están compuestas por madera de buena calidad u otros materiales artificiales como el carbono.
Los modelos que son de gama media-alta suelen disponer de unas láminas más estrechas. Confeccionados a base de tablas separadas entre sí, dispuestas sobre un marco y recubiertas por algún material de plástico, la calidad depende de la fortaleza y elasticidad con la que se hayan fabricado o del material alternativo que se haya utilizado como pueda ser la fibra de vidrio. Aptos para cualquier tipo de colchón, este tipo de bases permiten una adecuada ventilación para este medio de descanso.

Igualmente se encuentra los modelos de somieres de muelles. Las versiones más antiguas están formadas por una rejilla metálica, pero flaquean por el hecho de contar con una sujeción longitudinal. Igualmente existen otros modelos con una capa de muelles dispuestos en vertical y superpuestos a una estructura rígida, caracterizada por aportar suavidad a nuestro colchón.
No has de olvidar que los somieres ayudan a la adaptabilidad del colchón, hasta el punto de que según afirman estudios oficiales realizados al respecto, las bases tipo somier son capaces de aumentar la durabilidad del mismo en un 20%.
Otro de los modelos de bases para colchón son los de tipo más rígido, basadas en tableros tapizados en telas de mayor o menor transpiración y reforzados por una estructura de hierro o de madera. Nos encontramos ante algunos de los soportes más firmes para los colchones, abarcando desde las tablas tapizadas hasta canapés abatibles más rígidos. Estos últimos cuentan con amplias capacidades, especialmente para las camas de matrimonio. Este tipo de arcones poseen una tapa conformada a partir de bases tapizadas, acompañadas de unas bisagras apoyadas por la acción de hidráulicos para facilitar su apertura.

Por su parte, las tablas tapizadas se presentan como un panel duro de madera, aglomerado u otro tipo de material , dotado de un tapizado con mayor o menor grosor, que es perfecto para los colchones de muelles en primer lugar y para los de espuma en segundo término. En este sentido, has de recordar que los fabricantes recomiendan evitar el uso de las tablas para los colchones de látex.
¿Qué otros modelos de bases para colchón conocéis vosotros?, ¿qué factores tenéis en cuenta a la hora de adquirir estos elementos imprescindibles para completar vuestro equipo de descanso?
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