Las puertas de tu hogar, aunque no lo creas, dicen mucho de ti y de la decoración que tienes en ella.

Seguramente, estés acostumbrado a las típicas puertas de madera de toda la vida: con su marco, su pomo y, si acaso, algún detalle decorativo en relieve. Sin embargo, hay un sinfín de tipos de puertas que podrás elegir según el estilo que siga tu casa.
Si tu casa se inclina más por un estilo contemporáneo, entonces podrás atreverte con una puerta con ojo de buey XXL. Ésta se caracteriza porque tiene una apertura en círculo como la de los camarotes de los barcos, pero con un tamaño superior. Es ideal para lofts o espacios que quieres separar, pero sin restar luz a las zonas. Además es muy original y podrás disponerla en cualquier habitación, ya sea normal o corredera.
Por otra parte, para decoraciones un poco más sobrias o clásicas, pero sin perder el paso de la luz de la otra estancia o espacio, puedes colocar una puerta con cuarterones de cristal arenado. Con ella, conseguirás que traspase la luz del otro lado, como en la puerta de ojo de buey, pero sin restar intimidad a los habitantes. Es una solución ideal para habitaciones de interior que no cuentan con ventanas y quieres que esté bien iluminada durante todo el día.
Para estilos lujosos cercanos a lo barroco, puedes disponer unas puertas correderas de doble hoja. Ésta anunciará que la habitación a la que se accede a través de ella es importante. Puedes reservarla para la entrada al comedor o al dormitorio principal.
Si, en cambio, la corriente decorativa que sigue tu hogar es oriental, entonces no pueden faltar esas ‘puertas’ hechas de bambú o las cortinas de madera que actúan como puertas. Para los estilos más minimalistas, deberás apostar por puertas que se introducen directamente en los tabiques, muy finas y perfectamente integradas con las paredes, tanto en color como en material.
Fuente de la imagen: Maydisa
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