Lo primero que debemos determinar cuando queramos elegir la pintura para nuestra vivienda es qué parte estamos pintando. Cada estancia y acabado deseado requieren un producto diferente como vamos a ver a continuación.

Principales tipos de pintura
Podemos diferenciar dos tipos de pinturas principales: aquellas que son al agua y las que son al aceite. Pueden elegirse con diferentes grados de brillo según el gusto. Sin embargo, cada una se usa con diferentes motivos dependiendo cuan brillante sea:
- Pintura mate: se suele usar en paredes con alguna imperfección ya que es más cubriente. Sin embargo, es más difícil de limpiar y las huellas o marchas son fáciles que aparezcan.
- Pintura satinada: sus colores y acabados son muy deseados por todos ya que dan una sensación de hogar acogedor que todos queremos. Sin embargo, es mucho menos cubriente que la anterior y si hay alguna imperfección en la pared se notará bastante.
- Pintura brillante: no suele ser usada en las viviendas aunque puede usar en aquellos lugares donde queramos dar una imagen de limpieza como en la cocina o el baño.
¿De qué color pinto mi casa?
En cuanto a los colores, todo depende del gusto de cada uno, obviamente. Sin embargo, si queremos que una habitación en concreto transmita unas sensaciones determinadas, elegir el color adecuado nos ayudará en la tarea.
Así, por ejemplo, si queremos una sensación de tranquilidad deberemos usar tonos neutros o blancos. Si queremos algo más atrevido, podemos usar un color más llamativo.
Además, hay que tener en cuenta que cada vez es más frecuente usar diferentes colores (dos, normalmente) al pintar una estancia de una casa, lo cual da un acabado único.
En definitiva, elegir una buena pintura para una casa es esencial para conseguir el acabado que deseamos. Os aconsejo no optar por pinturas baratas porque ya sabemos lo que suele ocurrir, lo barato acaba saliendo caro.
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